En un ambiente Montessori hay un equilibro entre estructura y libertad. Al principio el niño aprende el marco y las reglas que permiten mantener el ambiente indispensable para la educación.

Luego, la idea de libertad la que conduce a la responsabilidad, es gradualmente presentada a los niños. Proporcionando diferentes vías a seguir, les damos los medios para que hagan elecciones razonables, instruidas y respetuosas con valores sociales en los que crecen.